Acelga, una verdura muy apreciada

Acelga, una verdura muy apreciada


La acelga (Beta vulgaris var. cicla) es una planta de la familia de las amarantáceas. La acelga es una subespecie de Beta vulgaris, al igual que las remolachas, aunque a diferencia de éstas es cultivada para aprovechar sus hojas en lugar de sus raíces.

Es una planta herbácea bianual, (no confundir con bienal) cultivada como anual, con hojas grandes, de color verde brillante y nervadas. Es una variedad de Beta vulgaris, al igual que la remolacha, la remolacha azucarera y la remolacha forrajera. Los pecíolos de las hojas (llamados pencas) son blancos, amarillos o rojos, según la variedad.

Se puede consumir toda la planta, incluidas las pencas de las hojas, si se recolecta cuando éstas son pequeñas (menos de 20 cm), pero si se dejan crecer es mejor desechar la penca ya que tiende a amargar. Se cocina igual que la espinaca, de la cual es pariente. Las plantas muy tiernas se pueden consumir crudas en ensaladas.

Es una verdura muy apreciada ya que aporta vitaminas, fibra, ácido fólico y sales minerales con un alto contenido de agua (48%). Las hojas exteriores, que suelen ser las más verdes, son las que contienen mayor cantidad de vitaminas y carotenos.

La acelga prospera en casi cualquier suelo, no es mañosa, lo único que necesita es que la tierra nunca se sature de agua. Ahora si se quiere sacar su máximo provecho se necesita una tierra rica en nutrientes y con  muy buen drenaje.

Podemos empezar a plantar las acelgas cuando faltan 2 o 3 semanas para la última helada de la temporada, idealmente en primavera. Esto para que alcanzen a desarrollarse para fines del verano. Si vivimos en un lugar con un invierno no muy agresivo, podemos plantarlas a fines del veranos para cosechar en invierno.

Cuando las hojas de la acelga alcanzan los 18 cm se comienza por arrancar las de más afuera. Cuando la planta está más grande se arrancan las hojas verdes y las pencas (tallo blanco o rojo dependiendo de la variedad).

La acelga es una planta que no necesita de muchos cuidados. Es muy resistente contra plagas y enfermedades.
La acelga puede hundir sus raíces hasta 90 cm. En los huertos esto es muy bueno porque del subsuelo puede sacar todos los minerales que necesita. En cambio, en macetas, la acelga las copará rápidamente con sus raíces, dejando poco espacio para tener otro cultivo en el mismo macetero.

Fuentes: huertodeurbano y wikipedia.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *