Cultivar Rabanitos en tu Casa

Cultivar Rabanitos en tu Casa




El rabanito es una de las hortalizas que crecen más rápido y en pequeños espacios. Su característico sabor picante es muy bueno para acompañar ensaladas, sopas, encurtidos, guisos y decoraciones. Es una buena fuente de antioxidantes y vitamina C, tiene propiedades antiinflamatorias, controla la presión arterial, limpia los riñones y vías urinarias. Cultivar rabanito en casa o como proyecto escolar, es una manera divertida de conocer el ciclo de crecimiento de las plantas.

La palabra rábano viene del latín “radix” o raíz. Esta planta es originaria de China y se fue distribuyendo rápidamente por todo el mundo. El ciclo de cultivo del rábano, desde la siembra hasta la cosecha, es de aproximadamente 5-8 semanas, dependiendo de la variedad. Las semillas son circulares de color café oscuro, con un diámetro de 5 mm. Este cultivo prefiere climas frescos, es recomendable sembrarlo desde de febrero o hasta mayo.

Los rabanitos son una de las hortalizas que no necesita trasplante, por lo que el lugar donde lo sembremos será donde se desarrollará hasta su cosecha. Crecen bien en el suelo o contenedores con una profundidad mínima de 10 cm. Utilice suelo o sustrato bien nutrido que tenga buen drenaje. Para sembrar puede realizar pequeños surcos de 1-1.5 cm de profundidad y con una distancia de 8-12 cm entre ellos, dependiendo del tamaño de la variedad.  Colocar 1 semilla cada 5 cm y cubrir con suelo o mezcla. Regar inmediatamente después de sembrar, no dejar que el suelo pierda la humedad.

El plantín emergerá aproximadamente a los 4 a 6 días de la siembra. Las primeras hojas, cotiledones, tendrán forma de corazón. Cuando nuestros rabanitos hayan crecido un poco, a veces es necesario cubrirlos con un poco de tierra para que se desarrollen mejor.  Abone sus plantas a los 15 días de la siembra para proporcionar más nutrientes y fomentar su crecimiento. Siempre mantenga libre de malezas.

El riego dependerá del clima, lo importante es que el suelo nunca debe perder su humedad. Si el riego es en exceso podemos provocar enfermedades, pudrición o que el rabanito se rompa.  Por el contrario, si los riegos son escasos su sabor será más picante.

Aunque es un cultivo muy rápido podemos tener problemas de plagas y enfermedades, en especial pulgones y larvas. Revise dos veces a la semana sus plantas, en especial el revés de las hojas. Una plaga fuerte de orugas puede terminar con las hojas de sus plantas en un par de días. Puede aplicar agua con jabón biodegradable o retirar con la mano las orugas.

Para saber si nuestros rabanitos están listos, debemos quitar un poco de tierra alrededor de la planta para verificar su tamaño. Para sacarlos de la tierra debemos tomar todas las hojas y sacar nuestro rábano. Si el suelo está comprimido puede costar un poco de trabajo, podemos ayudarnos con una pala de trasplante.

Lave los rabanitos para retirar la tierra que quedó adherida, puede utilizar un pequeño cepillo o estropajo para tallar con cuidado. Puede dejar las hojas y hacer manojos, o  cortarlas  y almacenarlos en una bolsa de plástico con orificios en el refrigerador. Consúmalos en las dos semanas después de la cosecha.